25 años después: el reencuentro de una familia recoletana
Estudiar en el Colegio de los Sagrados Corazones Recoleta, al que considero mi segunda casa, fue una etapa fundamental en mi vida. Allí obtuve no solo conocimientos académicos, sino también valores que me han acompañado siempre: el compañerismo y el espíritu de servicio, pilares fundamentales que marcaron mi camino.
Recuerdo con especial cariño las miles de anécdotas junto a las amistades que perduran hasta hoy; los triunfos y derrotas compitiendo en fútbol, atletismo y básquet en ADECORE; a los profesores y entrenadores que me guiaron con cada uno de sus consejos, y ese sentido de pertenencia que solo quien ha pasado por este colegio puede entender.

Veinticinco años después de salir de sus aulas, y pese a que algunos hemos dejado de vernos por diferentes motivos, como promoción sabemos que la amistad sincera, el respeto y la solidaridad son los valores que nos siguen guiando. Somos una generación que aprendió a mantener viva la esencia recoletana: ser personas íntegras, con corazón y propósito.

El sábado 18 de octubre vivimos un reencuentro inolvidable en el Almuerzo de Exalumnos. Compartí con más de 60 amigos de la promoción 2000 momentos llenos de alegría, risas y recuerdos que siguen tan vivos como hace 25 años.
Un momento muy especial fue volver a una de nuestras aulas para la clase maestra de Imelda Flores y Rossana Quiñónez, dos profesoras muy queridas y recordadas. Nos hicieron viajar en el tiempo y revivir anécdotas y experiencias que marcaron nuestra etapa escolar.


Entre abrazos, fotos y brindis, reafirmamos los lazos que nos unen como familia recoletana. Fue un día para recordar y seguir celebrando la amistad que nació en las aulas y que sigue firme fuera de ellas.

Sr. Pierre Pontex Luna
Ex alumno de la Promoción 2000
Padre de familia recoletano

